*Magia Rusa En La Puerta Del Sol*











{Noviembre 21, 2007}   El tiempo, ese gran desconocido

La tele… tenía yo ganas de hablar sobre este tema.

Ese aparatillo que todos tenemos (aunque debería decir “esos aparatillos” porque raro es la casa en la que sólo hay una). Caja repleta de cables, tubos de rayos catódicos (cada vez menos, eso sí), electrodos, circuitos, cables… Culpable de grandes reuniones familiares a su alrededor y responsable de enormes desavenencias por el dominio del mando a distancia, lo que se traduce en el poder absoluto, el decidir qué se va a ver en casa.

En mi primer desvarío sobre mi particular visión del mundo televisivo voy a hablar de Javier Gómez.

“¿Javier Gómez? No me suena” pensará más de uno. Lógico y normal que la mayoría lo haya pensado, teniendo en cuanta que cuando empieza el tiempo, la gran mayoría como activados por control remoto agarramos el mando y nos ponemos hacer zapping como locos salvo que:

a.- quieras torturar a alguien

b.- la reserva de pantanos esté por debajo del 40% y empieces a temer no poder ducharte en los próximos dos meses a menos que llueva (aviso a navegantes que el pasado lunes hayan visto “La familia Mata”. El que los pantanos suban al 75% no implica que sea el momento de invertir en pantanos)

c.- hayas hecho el plan del siglo para el próximo puente y sospeches que la lluvia te lo va a joder (es la Ley de Murphy, dalo por hecho, ocurrirá)

Bien, este caballero es el meteorólogo que cada mediodía (sobre las 14.55) nos cuenta si debemos salir con bufanda, escotazo, vaqueros… ¿por qué se merece esta primera entrada? pues porque lo más probable es que algún día diga, si es que no lo ha hecho ya, “señores, mañana va a calentar el sol de lo lindo, con lo que les aconsejo que salgan ligeritos de ropa para ir cogiendo colorcillo de cara al verano”.

Recuerdo la primera vez que vi su espacio en el que decía “miren por la ventana dos segundos… un… dos… bien, mañana más… podíamos terminar aquí la previsión pero vamos a justificar el sueldo” y pensé para mis adentros “es lo mejor que he visto desde el Club de la comedia”. ¿Quién ha dicho que el tiempo no puede ser divertido?

¿Que no os lo creeis? Aquí tenéis un recopilatorio de sus mejores momentos para que más de uno empiece a convencerse de que Montesdeoca debería dejar su sitio a esto… que es mucho más interesante



{Noviembre 21, 2007}   Maquillaje

No voy a hablar de la imperiosa necesidad de las gemelas de GH de estar permanentemente maquilladas, aunque debería. Ojo, que no me parece mal ni mucho menos, pero me parece cual menos sorprendente que en lugar de preocuparse por “dios, que tenemos toda la ropa de abrigo en el almacén” se preocupen de que están castigadas sin pinturas por “robar” salmón.

Acostumbrada a viajar en metro todos los días en hora punta (7.30 a.m.) suelo hacerme con dos de los diarios gratuitos que se reparten habitualmente en las puerta del suburbano, en mi caso el 20 minutos y el ADN, de los cuales son secciones obligadas en mi recorrido (tanto de ida como de vuelta) el sudoku, los deportes y los artículos de opinión, tanto de los columnistas (entre los que destacan Lucía Etxebarría, Espido Freire, Montserrat Domínguez…) y las cartas al director.

Entre estas últimas hoy he encontrado una titulada “La tarea de ser madre trabajadora” y que reza lo siguiente:

Quisiera llamar a la razón a los lectores que han escrito quejándose de algunas señoras que se maquillan en el metro. ¿Acaso saben ustedes cuántas cosas han de hacer esas señoras antes de salir de casa por la mañana? ¿Alguien se ha preguntado si antes de preparase para el trabajo ellas tienen hijos a los que levantar, vestir, dar el desayuno y llevar al cole? Pongámonos en su lugar y verán lo difícil que nos resultará llevar a cabo la complicadísima tarea de ser madre y mujer a la vez.

Les pido que sean un poco sensibles y entiendan a estas mujeres, que son las mejores madres, hijas y esposas, pero además ejecutivas, secretarias… aunque para eso no les quede otra que maquillarse en el metro.

¿Los lectores se quejan de que las señoras se maquillan en el metro? Independientemente de que se trate de una madre que no haya tenido tiempo de hacerlo antes de dejar a su hijo en el colegio e irse a trabajar, que sea una mujer que acude a una cita ya sea de placer u obligada, que sea una mujer que se vaya de juerga un viernes por la noche… ¿Qué daño hace exactamente una mujer maquillándose en el metro? Analicemos la situación. En mis 23 años he presenciado en el metro peleas y agresiones, botellones, gente fumando a pesar de que esta prohibido, que saben que conlleva su correspondiente sanción y que además en ocasiones se enfrenta a los guardias jurados (bueno, y cuando no están fumando también), gente que increpa a los trabajadores por incidencias en la línea, los continuos “por causas ajenas a metro…” de los que prefiero no hablar porque generalmente no son por nada bueno, vandalismo, robos, mendicidad, acosos, personajes insolentes… y ¿de verdad es molesto para alguien que una mujer saque una barra de labios y un espejo de su bolso y se maquille? Puedo comprender que alguien se queje ante el hecho de un codazo inoportuno, de que invadan el espacio destinado a otra persona… pero el maquillarse como gesto en sí… como que no.

Después de que la gente se queje de que llevas la música alta (y más cuando al quitarte los auriculares compruebas que no es cierto pero aún así la bajas), de que tu mochila estorba (perdonen, pero más me molesta a mi llevarla colgada de la espalda teniendo en cuenta el peso de mis libros ¿pretenden que me la coma?), de ver cómo te increpan con el socorrido “esta juventud…” cuando ocupas un asiento y quieren que se lo cedas (aunque no se trate de ninguno de los casos de asiento reservado) y luego ellos ante un chiquillo en muletas o una embarazada vuelven la cabeza y fingen que no han reparado en su presencia… ¡¡¡ESTO ES LO MÁS ABSURDO QUE HE LEIDO!!! A ver si algún día se quejan por algo que de verdad sea importante.

Como diría mi adorado compañero: alucino pepinillos en vinagre.



etcétera