Hoy, en mi particular batalla con los exámenes de septiembre, he decidido darle un empujoncito a la asignatura de Economía. Revisando antiguas pruebas de la asignatura he encontrado un cuadro con los sueldos en el año 2006 de los 20 principales futbolistas europeos (extraída de France football) a lo que se añade lo siguiente:
“Y teniendo en cuenta los ingresos por publicidad (datos en euros) de uno de estos
futbolistas, calcular si la cantidad total, montante, que habrá acumulado dicho futbolista dentro de
30 años, suponiendo que el ahorro medio es del 40% de los ingresos generados, que durante los
primeros veinte (20) años podrá invertirlo al 12% anual, y que durante los otros diez (10) años lo
invertirá al 0,85% de interés mensual, será suficiente para cumplir su sueño de comprarse una isla
en el océano Pacífico valorada en 100 millones de euros.”
Obviamente la resolución de dicho ejercicio indica que sí que van a poder comprarse su soñada isla.
Seguidamente de esto encontramos el caso de una persona que desea comprarse un piso para el que tendrá que dar una entrada de 6000€, pagar 2200€ por una plaza de garaje, con un valor neto del piso de 249000€ con un IVA aplicable del 7%, una cuantía a pagar a la firma del contrato del 10%, importe de las letras hasta el 20% del neto, el 80% restante con una hipoteca a 35 años con un tipo de interés del euribor a 1 año+0,6% nominal anual, más un pago notarial de 4500€… Lo que se resume una vez acabado el problema en 981,90€ de hipoteca.
A esto le sumamos la noticia del día en la que “6 de cada 10 españoles son mileuristas”. Tenemos que nos quedan 18,1€ para pasar el mes. Con datos así de sorprendentes parece más que lógica la caída inmobiliaria que se está viviendo.
Por otra parte, leo en varias publicaciones que la popular serie infantil “Barrio Sésamo” prepara un capítulo en el que explica a los más pequeños el motivo de que papá y mamá estén sin trabajo. Mientras tanto se aprueba otro ERE para la empresa X, se aprueba otro ERE para la empresa Y… Algunas empresa, por estar de moda, solicitan un ERE que se desestima dado que los ingresos de la compañía son lo suficientemente elevados como para echar por tierra dicha propuesta. La gente sigue sin llegar a fin de mes. Algunos cobran el paro sin prisa por buscar otro trabajo porque cobran más desde el sofá de casa que desde la oficina, otros afectados por el ERE mientras tanto están esperando a ser readmitidos en la empresa EN ALGÚN MOMENTO DEL PRÓXIMO AÑO…
Todo el mundo se queja de la crisis, con toda la razón del mundo… pero como decía la canción más circo y más pan, que parece que las penas así, son menos.