*Magia Rusa En La Puerta Del Sol*











{Diciembre 29, 2008}   Ya es Navidad (4ª parte??)

Al final se me está dando bien la semana de compromisos y puedo continuar con mi habitual crítica a las fiestas que nos ocupan. Y como tengo unos minutillos antes de irme a ver Pesadilla antes de Navidad, continuo… NOCHEVIEJA!!!

¡¡¡La Nochevieja es una noche como otra cualquiera pero peor!!! Lo primero de todo es que estás “obligado” a salir porque es Nochevieja… ¿cómo no vas a salir? Con su correspondiente protocolo: la ropa nueva, la ropa interior roja, el anillo de oro dentro de la copa, el pie derecho delante… Superstición elevada a la máxima potencia.

Para empezar la cena… Generalmente en las familias donde es obligatorio cenar en familia, llegan los invitados a las 10 de la noche (el que más pronto llega), una cata de vino, unos entremeses, un poco de marujeo… y entre pitos y flautas cuando te sientas a cenar son casi las 11. La cena por norma general es un clon de la cena de Nochebuena, es decir, marisco, ensaladas de mariscos, jijijaja… y cuando sacan el cordero/cabrito/similiar… SON LAS 23.40!!! Cómete el plato a presión que no llegamos a las uvas. Y esa es otra, llevo años insistiendo para comer otra cosa que no sean uvas, pero no hay forma!!! Y me consta que como yo, mucha gente, pero bueno, es una batalla perdida.

5 minutos antes de las 12, la gran batalla… ¿dónde vemos las campanadas este año? In extremis decides (imposible que esté todo el mundo conforme) y esperas a pasar el trago de la mejor forma posible. Este año he adelantado la batalla y hemos negociado que las campanadas en la sexta con Buenafuente y Berto Romero.

El carrillón, los cuartos, las campanadas… y con toda la boca llena de uvas y luchando por respirar todo el mundo empieza a besarte y a desearte feliz año. ¡Coño, dejadme tragar las uvas, queréis matarme! (este año además, por maldad añadida, moriremos todos atragantados con las uvas… palabras dedicadas al sector vallekano-getafense, que me anima las noches de domingo)

Y ahora hemos acabado la primera batalla, vamos a por la segunda… vístete corriendo, coge el coche corriendo y vete corriendo al sitio donde vas a agonizar toda la noche… porque estará petado de gente, vas a estar 50 horas apoltronado en la barra esperando a que te sirvan cual sardina en lata y vas a tener que desplegar los codos para moverte por el local. Además de eso tienes que vestirte bien, ES NOCHEVIEJA!!! Con lo cual ves a la típica que sale entre semana con la ropa que tú te pondrías para salir el finde, que se pone para el finde la ropa de nochevieja y en nochevieja la ropa que se pondrían para una boda… lo que te hace deducir, que para una boda se vestirán como para la boda de la infanta… y si por una casual le invitan a la boda de la infanta ¿qué pasa en ese caso?

Para más inri la fiesta empieza como pronto a la 1.30 (más tarde de lo normal) y se prolonga hasta las 8 (lo normal)… vamos, lo de todos los findes pero comprimido y en peores situaciones…



{Diciembre 28, 2008}   Los Santos Inocentes

Hoy que tengo un rato antes de ir a ver a Al Pacino en una apoteósica película de Brian de Palma llena de violencia y con una grandísima escena final: Scarface; voy a exponer otra de mis grandes incógnitas existenciales… El día de Los Santos Inocentes.

Según la tradición cristiana (es lo que tiene tantos años estudiando religión, que me sirven para quejarme de todo) el día 28 de diciembre se conmemora el asesinato de entre 3000 y 15000 niños menores de dos años según el mandato del rey Herodes. ¿Esto qué es? ¿15000 según los manifestantes y 3000 según el Gobierno? Lo cual es realmente gracioso si además tenemos en cuenta la sobrepoblación de la época.

Una vez expuesto el contexto histórico, la duda es la siguiente… ¿Con motivo de qué para celebrar un número x de asesinatos y más cuando de niños se trata se gastan bromas a la gente? Esto me lo planteé anoche entre caipirinhas y fantas de limón cuando miré la hora, giré la cabeza mirando a mi sevillano favorito y diciendo “ya pasan de las 12 y es 28… está abierta la veda para hacer putadas”.

Y esto lo digo concretamente yo que las he hecho de todos los calibres. Desde las más sutiles hasta las más bestias, pasando por las que se supone que iban a ser una tontería y acabaron en “tragedia”, como aquel año que tiramos una bomba fétida a la madre de una amiga y nos cargamos su abrigo de pieles, por ejemplo. La verdad es que analizando la situación, las tradiciones se me hacen cada vez más raras.



{Diciembre 21, 2008}   Ya es Navidad (tercera parte)

Lo que más me gusta de la Navidad probablemente sea que mis vecinos se van al pueblo y me dejan de canguro del canario. Es un jodioporculo que le da por cantar en cuanto hay un poco de luz, cosa que a mi no me hace gracia porque estas “entrañables fechas” me trastocan el sueño y duermo durante el día y me paso toda la madrugada luchando por dormir. Pero nos llevamos bien, nos pasamos el día juntos y nos hacemos compañía.

Recuerdo todavía una conversación de msn con Patry de las Navidades pasadas en la que me decía algo como…

(15:37) Nikka – Opositan: por cierto… todavia no he devuelto el canario xd
(15:45) Patri  [L] Ya so: ahora ya es secuestro ¬¬
(16:24) Nikka – Opositan: oye, le puedes hacer las rastas en mi casa
(16:24) Nikka – Opositan: asi veis a mi canario xd
(16:24) Patri  [L] Ya so: jaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajajaja
(16:24) Patri  [L] Ya so: devuelve el canario ya veronika!

Y aquí estamos Pipi (realmente no se llama así y la verdad es que no sé cómo se llama, pero ahora es mi canario y me lo… digoooooo, y le llamo como me da la gana) vegetando… que para algo es domingo.

Otro poco de quejas navideñas. La lotería.

Lo de este año ha sido de cachondeo. Para empezar este año me he negado a comprar lotería, de ningún tipo. El año pasado me junté entre décimos y participaciones con 120 euros de lotería, que al ponerme a echar cuentas pensé: “Soy estudiante, tengo una paga de 20 euros semanales… Primero, ¿de dónde he sacado 120 euros para comprar lotería? Segundo, ¿Por qué tengo 120 euros de lotería, soy tonta o qué? ” (Es una pregunta retórica, no es necesario que nadie conteste porque todos sabemos la respuesta).

Bien, ¿Qué te obliga a comprar lotería? La envidia, así de simple. Porque todos tus amigos tienen el mismo número y claro, ¿y si toca? les toca a todos menos a ti… ahí cae el primero. En el curro/centro de estudios, todos tienen el mismo número ¿y si toca? les toca a todos menos a ti… En el bar de copas donde vas todos los fines de semana ¿y si toca? a todos menos a ti… Cuando te quieres dar cuenta llevas una salvajada de dinero gastado en décimos y participaciones y no te has dado ni cuenta. ¿Qué ocurre si toca este año? Pues que seguiré siendo pobre como una rata pero igual de feliz mientras mis amigos me restriegan su dinero por la cara.

Aún así tengo un décimo a medias con mi madre. El otro día viene la pobre mujer con un décimo que le habían ofrecido en la zapatería (creo) y me dice que ya que soy la única en casa que no tiene dinero, que comparte el décimo conmigo y según la teoría de Tatis de “cuando necesitas algo, te cae del cielo” (esta es una historia que tengo que contar en otro momento xD) mi madre ha decidido meter el décimo debajo de mi almohada (parece ser que no recuerda los circos que monto algunas noches mientras duermo… mañana va a estar el décimo que da gusto) y para más inri, me ha preguntado hace unos minutos dónde está metido el San Pancracio que me regaló mi abuela hace unos años para restregarlo por la figurita a ver si trae suerte.

Encima en mi casa se lleva la tradición de comprar tres décimos del mismo número, uno para casa y los otros dos para hacer participaciones para la familia. Mi padre ha comprado el 11xyy. Cuando lo he visto, mi cara ha sido más o menos como las de un dibujo japonés de “gota cae”, pero que alguien se imagine mi cara cuando llega la participación de mis tíos del pueblo (con la correspondiente postalita) y el número es 11yxx… Ni que se hubieran puesto de acuerdo.

En fin, que como no pienso madrugar para ver si me toca el gordo (aquí podría hacer un chiste fácil, pero Alicia podría matarme) ya informaré a las 6 o 7 de la tarde (cuando me levante) de si soy “millonaria” o no. Válgame, la de dinero que se invierte en la “bendita” lotería de Navidad y que sea la que menos toca…



Cuando las mujeres (generalizo porque suele ser así, pero no digo que seamos todas, algunas me darán la razón… otras no…) no somos capaces de controlar nuestra vida… pasamos por la peluquería… y cuando digo peluquería puede ser una peluquería propiamente dicha, las manos de nuestra mejor amiga, la vecina de enfrente… y ya si somos mañosas te vas al baño: espejo, tijeras y paciencia. ¿Por qué motivo hacemos esto? Pues personalmente no tengo ni idea, y eso que yo también lo hago, pero debe ser una cuestión de “ya que no controlo mi vida, a ver qué puedo hacer con mi pelo”.

Yo en vez de teñirme el pelo, básicamente porque no tengo un duro y porque no tengo problemas para controlar mi vida… pues he pensado “¿y si reinicio el blog?”. Así que he borrado todo y lo he vuelto a empezar…

En el día de hoy he escuchado una noticia que me ha llegado mucho, y eso que he pasado mucho tiempo viendo la tele debido a mi lamentable estado de salud. Por ese motivo voy a colaborar un poco con la causa, os cuento pero como pueda porque no recuerdo muchos detalles de la cuestión.

El caso es que una niña ha perdido su oso de peluche. ¿Por qué me ha chocado tanto la noticia? Pues simplemente porque la madre de la criatura ha empapelado la localidad donde residen con carteles que contienen la foto del osito ya que su hija está tan afectada por la desaparición de su “inseparable” compañero de juegos, que no come y no duerme.  La pequeña, que me parece que han dicho que tiene dos o tres años, dejó su juguete en un banco mientras desenvolvía un caramelo y no volvió a verlo. Si alguien ve los carteles y encuentra el oso, por favor que lo devuelva, porque la cría está desolada y ni con osos nuevos, ni similares al suyo, ni más bonitos, más grandes… vuelve a ser feliz.

Si encuentro una foto del oso ya la pondré, por el momento eso es todo. Hasta mañana.



etcétera