*Magia Rusa En La Puerta Del Sol*











{Agosto 26, 2009}   Las “excelencias” del ERE

Hoy, en mi particular batalla con los exámenes de septiembre, he decidido darle un empujoncito a la asignatura de Economía. Revisando antiguas pruebas de la asignatura he encontrado un cuadro con los sueldos en el año 2006 de los 20 principales futbolistas europeos (extraída de France football) a lo que se añade lo siguiente:

“Y teniendo en cuenta los ingresos por publicidad (datos en euros) de uno de estos
futbolistas, calcular si la cantidad total, montante, que habrá acumulado dicho futbolista dentro de
30 años, suponiendo que el ahorro medio es del 40% de los ingresos generados, que durante los
primeros veinte (20) años podrá invertirlo al 12% anual, y que durante los otros diez (10) años lo
invertirá al 0,85% de interés mensual, será suficiente para cumplir su sueño de comprarse una isla
en el océano Pacífico valorada en 100 millones de euros.”

Obviamente la resolución de dicho ejercicio indica que que van a poder comprarse su soñada isla.

Seguidamente de esto encontramos el caso de una persona que desea comprarse un piso para el que tendrá que dar una entrada de 6000€, pagar 2200€ por una plaza de garaje, con un valor neto del piso de 249000€ con un IVA aplicable del 7%, una cuantía a pagar a la firma del contrato del 10%, importe de las letras hasta el 20% del neto, el 80% restante con una hipoteca a 35 años con un tipo de interés del euribor a 1 año+0,6% nominal anual, más un pago notarial de 4500€… Lo que se resume una vez acabado el problema en 981,90€ de hipoteca.

A esto le sumamos la noticia del día en la que “6 de cada 10 españoles son mileuristas”.  Tenemos que nos quedan 18,1€ para pasar el mes. Con datos así de sorprendentes parece más que lógica la caída inmobiliaria que se está viviendo.

Por otra parte, leo en varias publicaciones que la popular serie infantil “Barrio Sésamo” prepara un capítulo en el que explica a los más pequeños el motivo de que papá y mamá estén sin trabajo. Mientras tanto se aprueba otro ERE para la empresa X, se aprueba otro ERE para la empresa Y… Algunas empresa, por estar de moda, solicitan un ERE que se desestima dado que los ingresos de la compañía son lo suficientemente elevados como para echar por tierra dicha propuesta. La gente sigue sin llegar a fin de mes. Algunos cobran el paro sin prisa por buscar otro trabajo porque cobran más desde el sofá de casa que desde la oficina, otros afectados por el ERE mientras tanto están esperando a ser readmitidos en la empresa EN ALGÚN MOMENTO DEL PRÓXIMO AÑO…

Todo el mundo se queja de la crisis, con toda la razón del mundo… pero como decía la canción más circo y más pan, que parece que las penas así, son menos.



{Diciembre 17, 2008}   Ya es Navidad (segunda parte)

Publicaba Vicky en su blog hace un par de días ([modo spam on] http://ferovic.blogspot.com [modo spam off]) una crítica a estas entrañables fechas. Os recomiendo que le echéis un ojo porque es realmente divertida. Como prometí, añadiría en lo que yo denomino “Mi pequeño mundo de paranoias varias” (es decir, el blog que tenéis delante) unas cuantas quejas más y en ello estoy.

Decía ella que odia estas fiestas, que si es rara. No, querida, no, cada vez somos más los que odiamos lo que los entusiastas llaman “Feliz Navidad” y los detractores “Feliz Falsedad”. Todos somos conscientes de que lo único bueno que tienen estas fechas son las vacaciones (y eso quien las tiene, desde luego). Sino que le pregunten a mi señora madre, que con toda su buena voluntad ha venido a preguntarme que si poníamos el árbol y el Belén y le he puesto cara de “buuuuuuuuuuuffff, qué perezaaaaaaaaaaa”.

Mi primera queja la hice ya hace unos días a cuento de los regalos navideños. Realmente no es el tema que más me preocupa, teniendo dinero no sólo no me importa hacer regalos, sino que me gusta. Tengo muchos defectos, pero entre mis pocas virtudes destacan que soy ingeniosa y detallista, pocas veces fallo, pero esta última semana les he cogido asco. El problema ha sido la pregunta inversa “¿Qué quieres para Reyes?”.  Eso digo yo… ¿¡¡¡QUÉ COJONES QUIERO!!!? Así a lo tonto llevo ya tres días dándole vueltas al asunto, he llegado incluso a hacer una encuesta del tipo de “Oye, si tú fueras yo… ¿qué querrías para Reyes?”

Conclusiones: QUIERO CARBÓN!!!

¿Por qué? Está rico, no es un regalo que suponga un gran esfuerzo económico y para qué vamos a mentirnos… este año no me he portado bien del todo (:$) —> Aquí tienes la respuesta a tu pregunta.

Por otro lado. Las fechas destacadas: Nochebuena en mi casa, Nochevieja en casa de mi tía.

Nochebuena: La gran batalla comienza desde primera hora de la mañana (obviamente mi complejo de marmota me impide ver los primeros cañonazos, yo hasta las 4 o las 5 de la tarde paso, no me gusta madrugar). Pero ahí empiezan los problemas. Mi madre empieza a gritar porque la casa no está ordenada, porque hay que limpiar los baños, porque hay que preparar 50 platos y vamos mal de tiempo… Yo, como es habitual en mi, la miro con pasividad desde el sofá y le digo “Má, todos los años empiezas con la misma canción y todos los años nos sobra tiempo, cálmate y siéntate un rato a ver la tele”, lo que pone la pone más histérica y a mi me hace más gracia. A las 9, como es habitual, todas las cadenas televisivas se sincronizan para ver el mensaje navideño de Su Majestad, momento que yo aprovecho para que mi familia y TODOS MIS VECINOS escuchen el disco que se me pase por la cabeza en ese momento. Sobre las 10.30 de la noche hacen aparición los invitados (claro, cuando pones la mesa piensas “cuántos somos esta vez??” cuentas mentalmente. Bien, pongas los platos que pongas FALLO ASEGURADO!!! Si pones de más, a mi prima le toca Nochebuena con su madre, si pones de menos, toca en casa… Todos los años hay que reorganizar la mesa). El siguiente problema es la organización. Los hombres se suelen acumular en una esquina de la mesa con sus botellas de vino, las mujeres en la otra con las botellas de fanta. Si me siento de un lado mal, si me siento del otro peor… Al final he conseguido que me cedan un sitio intermedio para “jartarme” de Rioja con mi tía Coral que me apoya y se une, aunque al resto de la sección femenina de la mesa no le acaba de convencer. Después del picoteo, los entremeses a base de embutido casero del pueblo (que se pasan horas alabando), langostinos cocidos, langostinos a la plancha, cigalas, el salmón ahumado, el caviar, la ensalada (con marisco, of course), la lombarda, el cordero… llega el gran clásico de mi casa “la macedonia con helado de limón” y todo porque un año se me ocurrió sacar el helado que YO había comprado para MI y que se acabó comiendo todo el mundo menos YO (sí, Javi, tienes razón, soy una egoista ¬¬’). Claro, esto es el gran clásico, tenga la ocurrencia que tenga, se pone de moda para el año siguiente Y ADEMÁS SE PLAGIA PARA LA CENA DE NOCHEVIEJA!!! Un año se me ocurrió comprarme unas (cuantas) botellas de Lambrusco porque estaba mal visto que yo bebiera reserva… se bebieron mi Lambrusco. El año siguiente se me ocurrió escanciar sidra de la que me había traído Chin (gracias) en la bañera… acabó bebiendo sidra todo el mundo mientras yo estaba en la bañera con los pantalones remangados y mirándolos con cara de odio. LLegan los turrones… pero vamos a ver, después de la ‘jartada’ de comida que había en la mesa ¿¿quién va a ponerse a comer turrón?? Otra de las cosas que nunca entenderé, el dineral que se gastan mis padres en turrón y que yo me estoy comiendo hasta mayo. Ahora con las cestas de Navidad de mi hermana es un problema menos, ya no hay que comprarlo, pero sigo comiendo turrón hasta mayo. A diferencia de Vicky yo no tardo dos días en echar a mi familia de casa… sólo 6 ó 7 horas, cuando mi salón parece Londres, hemos echado 50 partidas de Monopoly (sí, sé que es el juego interminable pero como mi tía se inventa las reglas, hay que empezar 300 veces.

- Loli, has caído en la Castellana y es de mi propiedad. Tengo un hotel. Me debes xx€

- Vamos, anda!!! Toma un precio simbólico y trae el dado

Vamos, que no sólo te da UNO de los billetes más pequeños que tiene, sino que encima te chotea y tira otra vez. El mejor año fue cuando intentamos liarla para jugar al “Línea Directa”, menudo follón con el teléfono.)

Parece que ha llegado la tranquilidad, son las 6 o las 7 de la mañana y estás reventada, te vas a la habitación, te desviestes, te desmaquillas (yo ya no,  me voy a arreglar en Nochebuena [modo Rosendo on] AMOS ANDA [modo Rosendo off] y no ceno en pijama y los calcetines antideslizantes porque mi madre no me deja, que sino…), te lavas los dientes, te pones el pijama, te metes en la cama y cuando estás apunto de dormirte empiezan las voces…

¡¡¡HA VENIDO PAPÁ NOEL!!!

Desde dentro de la cama maldices en tu cabeza mientras gritas a los vecinos de arriba/al lado (y debajo porque no hay): “¡¡¡PUES YA PODRÍA HABER VENIDO A LAS 12 DE LA MAÑANA, DESGRACIADOOOOOOOOS!!!”

Mañana Nochevieja



{Noviembre 21, 2007}   Maquillaje

No voy a hablar de la imperiosa necesidad de las gemelas de GH de estar permanentemente maquilladas, aunque debería. Ojo, que no me parece mal ni mucho menos, pero me parece cual menos sorprendente que en lugar de preocuparse por “dios, que tenemos toda la ropa de abrigo en el almacén” se preocupen de que están castigadas sin pinturas por “robar” salmón.

Acostumbrada a viajar en metro todos los días en hora punta (7.30 a.m.) suelo hacerme con dos de los diarios gratuitos que se reparten habitualmente en las puerta del suburbano, en mi caso el 20 minutos y el ADN, de los cuales son secciones obligadas en mi recorrido (tanto de ida como de vuelta) el sudoku, los deportes y los artículos de opinión, tanto de los columnistas (entre los que destacan Lucía Etxebarría, Espido Freire, Montserrat Domínguez…) y las cartas al director.

Entre estas últimas hoy he encontrado una titulada “La tarea de ser madre trabajadora” y que reza lo siguiente:

Quisiera llamar a la razón a los lectores que han escrito quejándose de algunas señoras que se maquillan en el metro. ¿Acaso saben ustedes cuántas cosas han de hacer esas señoras antes de salir de casa por la mañana? ¿Alguien se ha preguntado si antes de preparase para el trabajo ellas tienen hijos a los que levantar, vestir, dar el desayuno y llevar al cole? Pongámonos en su lugar y verán lo difícil que nos resultará llevar a cabo la complicadísima tarea de ser madre y mujer a la vez.

Les pido que sean un poco sensibles y entiendan a estas mujeres, que son las mejores madres, hijas y esposas, pero además ejecutivas, secretarias… aunque para eso no les quede otra que maquillarse en el metro.

¿Los lectores se quejan de que las señoras se maquillan en el metro? Independientemente de que se trate de una madre que no haya tenido tiempo de hacerlo antes de dejar a su hijo en el colegio e irse a trabajar, que sea una mujer que acude a una cita ya sea de placer u obligada, que sea una mujer que se vaya de juerga un viernes por la noche… ¿Qué daño hace exactamente una mujer maquillándose en el metro? Analicemos la situación. En mis 23 años he presenciado en el metro peleas y agresiones, botellones, gente fumando a pesar de que esta prohibido, que saben que conlleva su correspondiente sanción y que además en ocasiones se enfrenta a los guardias jurados (bueno, y cuando no están fumando también), gente que increpa a los trabajadores por incidencias en la línea, los continuos “por causas ajenas a metro…” de los que prefiero no hablar porque generalmente no son por nada bueno, vandalismo, robos, mendicidad, acosos, personajes insolentes… y ¿de verdad es molesto para alguien que una mujer saque una barra de labios y un espejo de su bolso y se maquille? Puedo comprender que alguien se queje ante el hecho de un codazo inoportuno, de que invadan el espacio destinado a otra persona… pero el maquillarse como gesto en sí… como que no.

Después de que la gente se queje de que llevas la música alta (y más cuando al quitarte los auriculares compruebas que no es cierto pero aún así la bajas), de que tu mochila estorba (perdonen, pero más me molesta a mi llevarla colgada de la espalda teniendo en cuenta el peso de mis libros ¿pretenden que me la coma?), de ver cómo te increpan con el socorrido “esta juventud…” cuando ocupas un asiento y quieren que se lo cedas (aunque no se trate de ninguno de los casos de asiento reservado) y luego ellos ante un chiquillo en muletas o una embarazada vuelven la cabeza y fingen que no han reparado en su presencia… ¡¡¡ESTO ES LO MÁS ABSURDO QUE HE LEIDO!!! A ver si algún día se quejan por algo que de verdad sea importante.

Como diría mi adorado compañero: alucino pepinillos en vinagre.



etcétera