Y no es que pretenda hacer la típica queja de todo el mundo cuando llegan estas fechas: que si atascos, que si los centros comerciales y las calles abarrotadas de gente (ATASCAZO en Gran Vía a las 11 de la noche propio de la M-40 a las 7.30 de la mañana), que si el gasto excesivo, la subida de los precios, las luces navideñas, la falsedad elevada a la máxima potencia, los excesos… ¡¡¡que no, que no iba a quejarme de eso!!!
Estaba yo esta tarde tranquilamente pendiente de mi ordenador con la televisión de fondo cuando un anuncio me ha llamado la atención de forma escandalosa, cosa que hace “siglos” que no me ocurre. Y es otra de esas cosas que tiene la Navidad, el bombardeo continuo de publicidad de juguetes con la que pretenden coaccionar a nuestros niños para que se tiren horas y horas tirados en el parquet de casa o en la mesa del salón con el bolígrafo rojo (o similar), haciendo marcas a diestro y siniestro en un catálogo a ritmo de “¡¡¡ME LO PIDO!!!” (yo también he sido /soy niña, sé de lo que hablo).
Tanto rodeo para volver al tema al que iba: el anuncio de marras. Nintendo, para su videoconsola portátil DS ha sacado a la venta la serie “Just for girls” compuesta por los juegos “Cosas de chicas”, “Top model” y “Mi novio”. Los dos primeros tienen una cierta lógica, pues no dejan de ser una especie de agenda (calendario, diario, recetario…) el primero y el segundo como su propio nombre indica es jugar a ser modelo. ¿Quién no ha jugado a ser modelo, se ha cambiado la ropa con sus amigas y han paseado por las escaleras del portal como si fuera la Cibeles Fashion Week?
Realmente me ha chocado “Mi novio”. El juego se basa, palabras textuales de las webs que informan del juego:
¿Cómo te gustaría que fuera tu novio? Romántico, chico duro, intelectual, deportista, músico… ¿Te gustan altos? ¿Con el pelo corto y rubio? ¿Viste con pantalones anchos o es más clásico? Crea el novio de tus sueños y descubre el camino para conquistar su corazón. Vete al gimnasio, arréglate el pelo y cambia tu forma de vestir. Nada podrá evitar que el chico con el que tanto has soñado se vuelva loco por ti.
A ver, vamos a analizar la situación por un momento. Si tenemos en cuenta que este juego está dedicado a las más pequeñas de la casa… ¿Realmente que sentido tiene ponerles en las manos un juego como éste? Que sí, que todas hemos jugado al “Línea directa” y nos tirabamos media tarde haciendo llamadas telefónicas ansiando escuchar el famoso “Es cierto, me gustas” pero a pesar de lo absurdo del juego, la clave era buscar pistas y adivinar quién era tu admirador secreto. En este caso no, tú diseñas al chico y amoldas tu personalidad hasta encontrar la clave para conquistarlo, luego yo me pregunto: ¿Es una especie de entrenamiento? ¿Estamos adiestrando a las niñas para que consigan novio en el futuro? ¿Es una especie de guía sentimental?
Yo, como la persona más desastrosa del mundo manteniendo relaciones (y tengo testigos que podrán dar fé de ello), igual debería comprarme el juego a ver si aprendo algo. Aunque insisto, mi objetivo no era hablar del juego (a pesar de que no me acaba de convencer la temática) sino del anuncio que han realizado para promocionarlo y que reza algo como (no voy a parafrasear porque he buscado el anuncio y al no encontrarlo no puedo decirlo literalmente, intentaré corregirlo cuando vea dicho promocional):
“Vive la vida de… Quítale el novio a…”
Ahora sí. ¿Qué pretenden enseñarle a las niñas con “quítale el novio a tu amiga”? Espero equivocarme muy mucho cuando digo que con detalles como éste, se avecina una generación de mujeres florero y arpías… No estaría mal que la gente pensase por un momento que en el amor y en la guerra NO todo vale.